La formación de corindón y la consiguiente destrucción del revestimiento del horno pueden ser una preocupación constante para el departamento de mantenimiento. ¿Por qué aparece?
Las siguientes condiciones facilitan la formación de corindón:
– Exceso de sílice libre en el refractario.
– Cantidades excesivas de sodio, ya sea en los refractarios o en los fundentes.
– Productos refractarios sin agentes no humectantes.
– El funcionamiento ineficaz del quemador carboniza los depósitos en el refractario, haciéndolo mojable por el alumino fundido. Los depósitos de carbono se producen si los quemadores no funcionan correctamente.
– Presión negativa del horno, por lo que se aspira oxígeno al interior del horno.
– Temperatura excesiva, por ejemplo, 850°C más y sería peor si la llama del quemador golpea el revestimiento.
Como se puede ver por los puntos anteriores, hay múltiples factores que intervienen en la formación de corindón. Queremos dejar claro que no existe ningún factor que elimine el corindón.
Además, la formación no puede resolverse únicamente con la selección de refractarios. Esto ayuda, pero hay que ir a la raíz del problema.  Los productores de aluminio deben hacer un análisis y limpiar los hornos con regularidad para reducir las posibilidades de que se forme corindón.
No dude en ponerse en contacto con nosotros si necesita más información.